Lo primero: olvídate del precio

Las mochilas tácticas son diseñadas para cumplir múltiples funciones, especialmente relacionadas con las actividades militares, bajo condiciones extremas y durante muchos años. Esto quiere decir que, por la calidad de sus materiales, durabilidad y resistencia, no suelen ser mochilas muy económicas. Así que deberás centrarte en lo que esperas encontrar en tu mochila táctica, el tipo de uso que le darás y, dentro de las opciones, elegir una con un precio que estés dispuesto a pagar.

Por supuesto, encontrarás mochilas tácticas baratas, pero debes considerar lo que estás dispuesto a perder al pagar un precio más bajo (resistencia, comodidad, tamaño…).

Lo segundo: capacidad y distribución de espacios

Ten en cuenta que las mochilas tácticas tienen más compartimentos y bolsillos que otras mochilas, pero no siempre es conveniente elegir una mochila con más espacios para equipar, de los que sueles utilizar. El consejo para esta elección es visualizar las acciones que realizas a diario en las que involucres el uso de la mochila, por ejemplo, guardar y sacar tarjetas, bebidas, etc.; almacenaje de alimentos, ropas, utensilios, entre otros, y así hacer un cálculo aproximado de los espacios que realmente aprovecharás.

Ahora bien, la capacidad está relacionada con el número de litros de volumen de carga que puedes transportar en la mochila táctica militar. Para equipaje de dos días necesitarás una mochila con capacidad mínima de 40 litros, y para un día bastará una de 30 litros aproximadamente.

Entre más capacidad tenga la mochila, mayor será el peso a llevar sobre tu espalda y, probablemente, el precio también se incrementará.

Lo tercero: ¿quieres una mochila táctica impermeable?

¡No te confundas! La mayoría de estas mochilas son resistentes al agua, pero esto no quiere decir que sean totalmente impermeables. Si necesitas comprar una que sea impermeable, es mejor que verifiques en las especificaciones del producto o directamente con el vendedor, hay muchos tipos de hilos que ofrecen poca resistencia al agua y estás a punto de realizar una importante inversión.

Lo cuarto: ¡compra comodidad!

Casi seguro que llevarás tu mochila en la espalda durante muchas horas y por distintos caminos, así que tómate tu tiempo para comprobar que no terminará siendo como una cruz a cuestas. Estos son algunos de los aspectos que te sugerimos observar:

  • Que tenga relleno para la parte alta y baja de la espalda, sin que sea demasiado duro.
  • Las correas para los hombros también son más llevaderas cuando vienen con relleno o espuma.
  • Verifica el ajuste de las correas para los hombros y constata que tenga correa para la cintura, ya que esta ayuda a repartir mejor el peso sobre tu espalda y evita que al andar se vaya balanceando el equipaje o de golpes contra ti.

Vale la pena aclarar que, cuando realices trayectos de viaje demasiado largos, es posible que la mochila táctica, con el paso de los días, ya no resulte tan cómoda. No te sientas decepcionado, es normal, no se puede esperar comodidad máxima y menos cuando el cuerpo se encuentra fatigado.

Lo último: capacidad de ampliación y sistema M.O.L.L.E

Puedes invertir un poco más en tu mochila para que sea expandible, por si decides utilizar la misma para viajes cortos y largos. Son muy útiles los bolsillos ‘compactos’ que al final se terminan convirtiendo en una extensión de la mochila.

También es interesante incluir el sistema M.O.L.L.E (Modular Lightweight Load-carrying Equipment) para transportar múltiples elementos ligeros. Así podrás anclar más accesorios en tu mochila militar.

→ Estas recomendaciones las compartimos basados en experiencias de nuestros clientes, pero cada persona es libre de elegir lo que más se ajuste a sus necesidades. Por fortuna existen cientos de diseños para estas mochilas y, sin duda, encontrarás la mejor.