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Hoy vamos a hablaros de cómo usar marcadores fluorescentes o subrayadores de colores para mejorar nuestras técnicas de estudio.

Sí, de cómo sacar más partido a esas líneas de colores llamativos, que llenan los textos de estudiantes de todo el mundo. El fluorescente es odiado por unos, y adorado por otros. Veamos cómo amarlo 🙂

Por qué usar subrayadores de colores para resaltar textos

 

Hay multitud de estudios realizados acerca de lo que facilita o dificulta el aprendizaje el hecho de subrayar, marcar o anotar sobre los textos a leer. Algunos recientes (Dunlosky, 2013) incluso prueban que puede no haber diferencia entre subrayar o leer sin subrayar.

Sorprenderá a muchos saber que, en general, subrayar sin más puede no ofrecer ninguna ventaja significativa al aprender o memorizar los contenidos de un texto. Es común que el estudiante que solo subraya mecánicamente con una linea simple de bolígrafo o lápiz no haga un ejercicio completo de diferenciar lo importante de lo que no lo es. Suele ocurrir que quien subraya, subraya casi todo, de modo que ni es útil al leer por vez primera, ni tampoco al releer.

Precisamente por eso existen multitud de marcadores de color, resaltadores de textos, que usando tinta fluorescente transparente aportan una radical diferenciación visual (color, grosor, aspecto) con respecto al texto impreso o al bolígrafo de los apuntes a mano.

 

5 Tips para mejorar tus estudios

 

Veamos 5 consejos para que olvides el simple subrayado y aprendas a hacer marcado de verdad en tus textos:

 


  • No subrayes demasiado. Si subrayas casi todo, no resaltas casi nada. Marcar grandes párrafos y largas frases seguidas una tras otra tiene el efecto contrario a lo buscado. Y al final acabas haciendo mecánicamente una labor que debería ser de lectura, selección y luego resaltado. El objetivo es ser capaz de  marcar las palabras que, al releerlas, desatan el recuerdo de las demás.
  • Doble trazo. Saca partido a la punta biselada de la mayoría de marcadores; con la zona fina marca párrafos o frases largas, con la punta gruesa destaca una o pocas palabras.
  • Utiliza color. Desarrolla tu propia jerarquía de colores que destaque contenidos, materias o nivel de importancia, y úsala a lo largo de toda tu vida escolar. Una vez interiorizada será una poderosa herramienta, de lectura inconsciente.
  • No canses tu vista. El color fluorescente no es apto para todos, ni para largas sesiones de estudio. Por ello hay subrayadores suaves o de colores pastel, que permiten mantener todas las ventajas sin ser agresivos para la vista.
  • Hazlo en segunda lectura. Nunca marques tus textos a la primera lectura. Antes de tomar el rotulador fluorescente (o pastel 😁) lee todo el texto al menos una vez. Es después de leído cuando estás en condición de juzgar lo importante del texto.